EL PINOCHO HUMANO Y EL DIOS GEPETTO
En algún momento saliste del sueño profundo y empezaste a sentir, y el tiempo empezó ahí, en ese instante, en ese sentir, antes en el sueño profundo no existía el tiempo. El tiempo y el sentir son la misma cosa, el sentir y el ser son la misma cosa, el sentir y la vida son la misma cosa.






